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domingo, 16 de diciembre de 2012

NOTICIAS ARQUITECTURA.- Brasil recuerda al fallecido Arquitecto Niemeyer en el día de su nacimiento...

Varias ciudades brasileñas rindieron homenajes al arquitecto Oscar Niemeyer, fallecido el pasado día 5 de diciembre, en el que hubiera sido el 105 cumpleaños del autor de los principales edificios de Brasilia




En la capital brasileña, las autoridades locales prepararon un espectáculo denominado "Abrazo de la luz", en el que destacaba el encendido de una estructura semicircular con 65 mil focos de colores y que también incluía un concierto del Coro Lírico de Brasilia.

El espectáculo, en el que también estaba previsto la lectura de versos y cartas escritas por este intelectual, tenía como objetivo ilustrar la "grandiosidad" de los edificios de Niemeyer en la capital, según un comunicado de la gobernación del Distrito Federal.

En Río de Janeiro, su ciudad natal, Niemeyer recibió un homenaje más prosaico, el de una tradicional comparsa de carnaval, la Banda de Ipanema, que presentó su camiseta para las fiestas del próximo febrero en la que aparecen dibujos del arquitecto.

El arquitecto era un apasionado del carnaval y es de su autoría el diseño del sambódromo, la avenida por donde desfilan las escuelas de samba, aunque no es el caso de la Banda de Ipanema, cuyas actuaciones siempre atraen multitudes por la célebre playa homónima.

Niemeyer, internacionalmente reconocido como padre de la arquitectura moderna, falleció el día 5 de diciembre a los 104 años en un hospital de Río de Janeiro por problemas respiratorios.

Un día después fue velado en el palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, una de sus principales obras, y recibió homenajes de todo su país y del extranjero.

Fuente: EFE

jueves, 6 de diciembre de 2012

NOTICIAS DISEÑO.- Chocolates DISEÑO NIEMEYER...

Chocolates Ondulados confeccionados con granos de café brasileño, ESTILO NIEMEYER.


Imagen cortesia de Branding America Group


De todos es conocido que el arquitecto OSCAR NIEMEYER ya había mostrado sus múltiples habilidades para sorprender al público con sus diseños y en esta ocasión no fue la excepción; Como siempre respetando su premisa y principal directriz cualquiera que fueren las condicionantes y objetivos del diseño, nunca se adaptó al uso de la línea recta (así como LeCorbusier).

“Los ángulos rectos no me atraen. Tampoco las líneas duras e inflexibles creadas por el hombre” decía el gran Maestro.

El Diseño en cuestión se refiera a un chocolate denominado 'Q', el cual fue elaborado por la chef Samantha Aquim, egresada de la Escuela Lenotre de París y fundadora de la boutique gastronómica que lleva su apellido, la cual cuenta con presencia en Brasil, Estados Unidos y Europa.

Las barras de chocolate diseñadas por Niemeyer están integradas por láminas con ondulaciones, que fueron confeccionadas con granos de café brasileño; están dentro de una caja que ofrece siete sabores.


Imagen cortesia de Branding America Group


De acuerdo con Gizane Campos, directora gerente de Branding Latin America Group -empresa que promueve marcas extranjeras en el Reino Unido-, el 6 de noviembre pasado la reina Isabel II de Inglaterra recibió una Caja Q como un presente por ser el año del jubileo.

Esa misma tarde, el empaque se subastó durante la cena anual de la Cruz Roja británica y recibió una oferta final de 10,000 libras esterlinas (aproximadamente $208,000 pesos).

"Esta caja se encuentra actualmente en exhibición en la casa de subasta Sotheby’s, de Nueva York".

Por: Eduardo Chávez
Vía: Branding America Group

miércoles, 5 de diciembre de 2012

NOTICIAS DISEÑO.- Oscar Niemeyer, Diseñador de Tenis Converse y Chocolates...

La marca de tenis Converse y una fabricante de chocolates tocaron la puerta de Oscar Niemeyer para impulsar a sus productos.


Imagen cortesía de converseallstar.com.br
 

Además de prestar su nombre a edificios como el Centro Niemeyer de Asturias y el Museo Oscar Niemeyer de Curitiba, Brasil, el arquitecto fue buscado por Converse y por la boutique de chocolates Samantha Aquim, para potenciar sus productos.

"Fue un ardiente comunista que no dedicó mucho tiempo a la línea comercial", comenta Sunil Bald, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Yale.

Él debe haberse sentido muy honrado y divertido cuando se acercaron a pedirle que diseñara estos productos, "estoy seguro que se ha visto influido por una visión más flexible del mundo, respecto al consumidor, los objetos y lasociedad".

En octubre pasado, la marca trasnacional de ropa y calzado antes mencionada presentó en Brasil una línea de tenis inspirada en el trabajo del arquitecto, ganador del Premio Pritzker 1998.

Esta colección cuenta con cinco diseños y está llena de los símbolos que han marcado la carrera del brasileño: el color rojo, que pareciera atender a sus inclinaciones comunistas, una alusión a la 'lengüeta' que sobresale del auditorio que diseñó para el parque Ibirapuera de Sao Paulo, la inclusión de un poema de su autoría en uno de los modelos, al igual que curvas y líneas suaves, que enmarcan las siluetas de cada uno de los modelos.

"Como uno de los grandes visionarios artísticos de nuestro tiempo, el trabajo de Oscar Niemeyer representa las mismas cualidades de Converse, orientadas a incluir el diseño más icónico, original y moderno de la historia", comentó Penny Ericson, vicepresidenta de Converse Jack Purcell & Premium, en un comunicado de prensa.


Imagen cortesia de Branding America Group


Dos años atrás, el arquitecto ya había mostrado sus habilidades para sorprender al público, al diseñar un chocolate denominado 'Q', el cual fue elaborado por la chef Samantha Aquim, egresada de la Escuela Lenotre de París y fundadora de la boutique gastronómica que lleva su apellido, la cual cuenta con presencia en Brasil, Estados Unidos y Europa.


Imagen cortesia de Branding America Group


Las barras de chocolate diseñadas por Niemeyer están integradas por láminas con ondulaciones, que fueron confeccionadas con granos de café brasileño; están dentro de una caja que ofrece siete sabores.

De acuerdo con Gizane Campos, directora gerente de Branding Latin America Group -empresa que promueve marcas extranjeras en el Reino Unido-, el 6 de noviembre pasado la reina Isabel II de Inglaterra recibió una Caja Q como un presente por ser el año del jubileo.

Esa misma tarde, el empaque se subastó durante la cena anual de la Cruz Roja británica y recibió una oferta final de 10,000 libras esterlinas (aproximadamente $208,000 pesos).

"Esta caja se encuentra actualmente en exhibición en la casa de subasta Sotheby’s, de Nueva York".



Por: Nora Vasconcelos
Vía: ObrasWEB




NOTICIAS ARQUITECTURA.- Fallece Oscar Niemeyer, el último símbolo del siglo XX...


A sus increíbles 104 Años, Oscar Niemeyer ha muerto esta noche tras varias semanas ingresado por una insuficiencia renal. El célebre arquitecto ha fallecido en Río de Janeiro, la ciudad en la que nació el 15 de diciembre de 1907, hace casi 105 años, y a todos nos viene a la cabeza del arquitecto centenario de los últimos años, arrugado y encogido en una butaca pero que, increíblemente, seguía activo. Detrás, aparecen las formas de sus construcciones: abiertas, nítidas, audaces, blancas, optimistas...

Por eso, es una paradoja que la historia de Niemeyer tenga algo de desencanto. Su carrera podría ser una buena ilustración de todo lo que pudo salir bien en el siglo XX y acabó en el desánimo.

La historia, desde el principio: Niemeyer nació con el nombre de Oscar de Almeida Soares (Niemeyer era sólo el apellido de su abuela materna) en una familia de Laranjeiras, un barrio bien de Río. Juventud bohemia, vida burguesa (su padre era el propietario de una imprenta) y descubrimiento tardío de la arquitectura, en cuya escuela no se Tituló hasta que ya había cumplido 21 (y ya se había casado). Como si supiera que tenía mucho tiempo por delante.

Con 28 años, Niemeyer empezó a trabajar con Lúcio Costa, el gran arquitecto brasileño del Movimiento Moderno. Con 32, ya tenía encargos importantes a su nombre y había ligado su nombre al del pintor y paisajista Roberto Burle Marx, el gran cómplice de su carrera.

Pero la historia de Niemeyer iba a cambiar en 1940, cuando su camino se cruzó con el del doctor Juscelino Kubitschek, que por entonces era prefecto de la ciudad de Belo Horizonte. Kubitschek le encargó a Niemeyer un desarrollo urbanístico en el norte de la ciudad y apuntó su nombre para mayores proyectos. Cuando, entre 1956 y 1961, el político socialista dirigió el Gobierno de Brasil, su amistad le abrió a Niemeyer una oportunidad única en la historia de la arquitectura: crear un mundo nuevo.

Antes, entre ese 1940 y 1956, la carrera de Niemeyer creció año tras año. Conoció y colaboró con Le Corbusier, descubrió las posibilidades de un material de construcción nuevo llamado Concreto armado, participó en el proyecto para la sede de la ONU en Nueva York, levantó la Torre Copan de São Paulo, uno de los grandes hitos de la ciudad... Y, no menos importante, se afilió al Partido Comunista de Brasil. Ocurrió a mitad de los años 40 y su fidelidad ha durado hasta el final de sus días. En los años 90, presidió el partido.

Hasta que por fin llegamos a 1956. Kubitschek llega al Gobierno con un programa de reformas radicales que incluyen la creación de una nueva capital en el centro del país para así romper la tensión bicéfala entre São Paulo y Río de Janeiro. El presidente contaba con un proyecto de Lúcio Costa sobre el que trabajó Niemeyer. Y Brasilia nació como la imagen que hoy conocemos.


En un lugar de Goiàs

O sea: una gran explanada abierta en la selva, ceñida a un puñado de lagos artificiales, llena de paisajes despejados e irresistibles y salpicada de construcciones singulares. El sueño de Mies van der Rohe, de Le Corbusier. Pero una cosa es la imagen y otra, la vida. No hace falta explicar demasiado las razones del desencanto de Brasilia: las distancias impracticables, el sol inclemente, sin sombra, las chabolas alrededor de la ciudad, los edificios deteriorados a los pocos años. Una metáfora del siglo XX, con sus proyectos utópicos y cargados de buenas intenciones que acaban mal.

No hay mucho que reprochar al arquitecto. Su instinto era indiscutiblemente noble y su talento, inmenso: "Niemeyer utilizó el hormigón armado para conseguir formas libres y llenar de curvas los edificios en los que el espacio interior establecía una íntima relación con la naturaleza exterior. Utilizó volúmenes simples y esenciales, a menudo distanciados en la planta del edificio, llenando sus obras sencillas de poesía espacial. Es inevitable relacionar su trabajo con los espacios pictóricos de Dalí y con los paisajes de De Chirico, pero también se encuentra la difícil espontaneidad de Miró", cuenta Enrique Domínguez Uceta en el obituario de Niemeyer que el diario EL MUNDO publicará mañana.

En cualquier caso, hacia 1964, el gran ciclo de Niemeyer había terminado. Un golpe de Estado dirigido por militares lo llevó al exilio en París (pese a ello, siguió trabajando para la República), desde donde firmó una segunda parte de su carrera con edificios destacados en toda Europa y Oriente Próximo. Por ejemplo, la sede del Partido Comunista de Francia en París (1987) o la sede de la editorial Mondadori en Milán (1968-75).

En 1988 recibió el premio Pritzker de arquitectura por su trayectoria, cuando había cumplido ya los 80 años. Parecía que su carrera ya estaba agotada, cuando quedaban 25 años de actividad y proyectos notables como el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi (1991), en el estado de Río de Janeiro, una doble campana invertida al borde del mar. Un año después, recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, que quizá fuera el primer paso hacia el Centro Cultural Internacional que lleva su nombre en Avilés. No fue su último proyecto pero sí el que renovó su popularidad en España.

Cuando preparaba las obras, Niemeyer concedió una entrevista a la revista 'Descubrir el Arte', del grupo Unidad Editoral. "Tengo 70 años, 100 es demasiado... No me gusta decir mi edad, es aburrido. No tengo problemas de salud, las cosas siguen andando. Estoy completando mi pasaje. Cada uno de nosotros escribe una historia y yo tengo una página, pero sin nada de especial. Si pensara en esa edad, perdería la esperanza".

DESCANSE EN PAZ, MAESTRO OSCAR NIEMEYER...

Por Eduardo Chávez
Fuente: ELUNIVERSAL

jueves, 18 de octubre de 2012

NOTICIAS ARQUITECTURA.- Hospitalizan a Oscar Niemeyer...

El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 104 años de edad, está hospitalizado en Río de Janeiro, informaron fuentes médicas.


Imagen cortesía de MARCELO SAYÃO (EFE)


Niemeyer ingresó en el Hospital Samaritano de Río de Janeiro, que prevé divulgar un boletín médico sobre su estado de salud en las próximas horas, según dijo a Efe una portavoz del centro médico.

Niemeyer se encuentra en el Hospital Samaritano de Botafogo desde el pasado sábado, ha informado el periódico O Globo. Sin embargo, la noticia no se ha conocido hasta este miércoles. El centro ha anunciado en un comunicado que no va a divulgar boletines médicos sobre el estado de salud del arquitecto por deseo de su familia.

Niemeyer es conocido internacionalmente por ser autor de los principales edificios de Brasilia, la capital del país diseñada desde cero e inaugurada en 1960, y de decenas de obras en otras ciudades del mundo, pasó una semana internado en ese mismo hospital el pasado mayo por una neumonía. Anteriormente tuvo que ser internado en abril de 2010, cuando padeció una infección urinaria y permaneció 12 días en el hospital.
Niemeyer es una de las figuras más importantes en la historia de la arquitectura moderna latinoamericana, ganador del Pritzker de arquitectura en el ’88 y un profundo defensor de la arquitectura social, vinculada a la política y a la ciudad.
Vía Reuters

jueves, 15 de diciembre de 2011

BIOGRAFÍAS DE ARQUITECTOS.- Oscar Niemeyer...

Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho, mejor conocido como "El que se alimenta de Sol" Seguidor y gran promotor de las ideas de Le Corbusier, es considerado uno de los personajes más influyentes de la arquitectura moderna internacional. Fue pionero en la exploración de las posibilidades constructivas y plásticas del concreto armado.


Niemeyer durante la ceremonia de inauguración de la Biblioteca Nacional de Brasilia, el 11 de diciembre de 2008 (cuatro días antes de cumplir los 101 años).

Primeros años:
Oscar Niemeyer nació en la ciudad de Río de Janeiro en 1907, en el barrio de Laranjeiras, en una calle que después recibiría el nombre de su abuelo, Ribeiro de Almeida. Pasó su juventud como el típico carioca bohemio de la época, sin preocupaciones por su futuro. Concluyó la educación secundaria a los 21 años. Ese mismo año, se casó con Annita Baldo, hija de inmigrantes italianos de Padua. El matrimonio le dio sentido de responsabilidad, decidió trabajar e ingresar a la universidad.

Comenzó a trabajar en el taller de tipografía de su padre y entró en la Escuela de Bellas Artes (Brasil), de donde se graduó como ingeniero arquitecto en 1934. A pesar de las dificultades financieras por las que estaba atravesando, decidió trabajar gratis en el estudio del arquitecto Lúcio Costa y Carlos Leão. Niemeyer se sentía insatisfecho con la arquitectura existente en la ciudad y decidió que podía encontrar una carrera en ese nicho.

En 1945, ya como un arquitecto de cierta reputación, se unió al Partido Comunista de Brasil. Niemeyer era sólo un niño en la época de la Revolución Rusa de 1917, y por motivo de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un joven idealista. Fue un comunista muy entusiasta, actitud que le costaría caro más tarde en su vida. Fidel Castro una vez dijo: «Niemeyer y yo somos los últimos comunistas de este planeta». Niemeyer visitó la URSS, conoció varios líderes socialistas y se convirtió en amigo personal de algunos de ellos.

Inicios de su carrera:

En 1940 conoció al alcalde de la ciudad de Belo Horizonte, Juscelino Kubitschek (1902-1976), quien le invitó a proyectar una iglesia y un casino a orillas del Lago de Pampulha. La novedad de las líneas de esa pequeña iglesia construida en homenaje a San Francisco le dio fama en todo el país. En su interior está decorada con azulejos y frescos pintados por Cándido Portinari. Iglesia 3D en Google Earth. El casino fue transformado años después en el Museo de Pampulha, dedicado a la difusión del arte contemporáneo.

Oscar Niemeyer participó también con Le Corbusier en la elaboración del proyecto del edificio principal de las Naciones Unidas en Nueva York en 1952.


Brasilia:
En 1956 el urbanista Lúcio Costa vence el concurso de proyectos para escoger la nueva ciudad capital en el centro del país, que sería Brasilia, y por iniciativa del presidente Kubitschek, Oscar Niemeyer es convidado a trabajar en el proyecto de la nueva capital. Niemeyer queda a cargo de los proyectos de los edificios y Lúcio Costa del plan de la ciudad y toda la parte urbanística.

En pocos meses, Niemeyer diseña decenas de edificios residenciales, comerciales y administrativos. Entre ellos la residencia del Presidente (Palácio da Alvorada); el Congreso Nacional (la Cámara de los Diputados y el Senado Federal); la Catedral de Brasilia; el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería; la sede del Supremo Tribunal Federal; los edificios de los ministerios, y la sede del gobierno, el Palacio del Planalto. La catedral es considerada especialmente bella, con diversos simbolismos modernos.
Brasilia fue diseñada, construida e inaugurada durante el plazo de un mandato presidencial, cuatro años. La nueva capital fue oficialmente inaugurada el 21 de abril de 1960. En 1962, Niemeyer recibió el encargo de organizar la Facultad de Arquitectura en la recién creada Universidad de Brasilia (UnB). En 1963 es nombrado miembro honorario del Instituto Americano de Arquitectos de los Estados Unidos, y en el mismo año gana el premio soviético de paz, el Premio Lenin de la Paz.



Catedral de Brasilia



De los años ochenta a la actualidad:
Después del final de la dictadura en los años ochenta, Niemeyer vuelve a Brasil. Él mismo define esta época como el inicio de la última fase de su vida. En este período Niemeyer hizo el Memorial JK, en Brasilia (1980), el edificio-sede de la Red de Televisión Manchete (1983), los CIEPs (centros integrados de educación pública) y los sambódromos de las ciudades de Río de Janeiro (1984) y de São Paulo (1991), el Panteón de la Patria, en Brasília (1985) y el Memorial de América Latina (1987), en São Paulo. Este último tiene una bella escultura representando una mano herida como un Cristo, de cuya llaga sangra América Latina.

En 1989 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes.
Entre 1991 y 1996 realizó lo que muchos consideran su mejor obra, el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (MAC). Es un museo en un lugar improbable, con una forma bella y original, una escultura que se proyecta sobre la piedra, dando una linda visión de la Bahía de Guanabara y de la ciudad de Río de Janeiro.
El 22 de noviembre de 2002 fue inaugurado el complejo que abriga el Museo Oscar Niemeyer, en la ciudad de Curitiba (Paraná), en la región sur de Brasil. Esta obra es un anexo al museo original diseñado por el mismo Niemeyer. Ese mismo año recibió el Premio Konex Mercosur al mejor arquitecto de la región de la década.

El 30 de marzo de 2006 vería la inauguración, en la región del sur de la ciudad de Goiânia, GO, (Brasil), el Centro Cultural Oscar Niemeyer (también conocido como CCON y NIE).
El 15 de diciembre de 2006, con casi 50 años de atraso, fue inaugurado el Museo Nacional Honestino Guimarães y la Biblioteca Nacional Leonel de Moura Brizola, que forman juntos, el mayor centro cultural de Brasil, denominado Complejo Cultural de la República, ubicado en la Explanada de los Ministerios en Brasilia. La inauguración fue programada para coincidir con el aniversario 99 de Oscar Niemeyer.


En el transcurso de ese año planificó un balneario para Potsdam, en Alemania, previsto para 2007, pero las obras fueron canceladas antes de su inicio debido a sus dimensiones faraónicas. Ya fue invitado a diseñar un estadio con motivo de la Copa Mundial de Fútbol de 2014 que será organizado por Brasil.
En abril de 2007 se inaugura el Teatro Popular Oscar Niemeyer de Niterói en Río de Janeiro, obra dedicada a Brasil simbolizado con los colores verde, amarillo, azul y blanco.


Ese mismo año dona a España el diseño de su mayor proyecto en Europa, como su colaboración, en calidad de galardonado, en la celebración del 25 aniversario de los Premios Príncipe de Asturias. El Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer (también conocido como "Centro Niemeyer" o, coloquialmente, como El Niemeyer) tiene una estética provocadora, resumen de la mejor aquitectura del brasileño. El propio arquitecto lo ha descrito como «una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo, un gran palco de teatro sobre la ría y la ciudad vieja. Un lugar para la educación, la cultura y la paz». El Niemeyer se encuentra en la ciudad de Avilés, en el Principado de Asturias y fue inaugurado en la primavera de 2011.



 La arquitectura de Niemeyer es también la de los ritmos acelerados de las articulaciones artísticas y técnicas que convergen hacia la amplia plenitud de las composiciones más diversas. A través de la construcción, su arquitectura transmite el espíritu de la existencia y de la búsqueda de mutaciones prodigiosas. Por otra parte, cabe decir que en estas conexiones Niemeyer idea, distribuidas según un método razonado, sus temas y sus composiciones se inscriben en la realidad de sus respectivas justificaciones.


Son el resultado de conceptos capitales y de ellos extrae conclusiones que se proyectan hacia el futuro. Obras maestras tales como las casas unifamiliares del arquitecto en Río de Janeiro y Mendes; en Pampulha, Belo Horizonte, el Casino, la capilla católica y el Yacht Club; el conjunto COPAN (en Sao Paulo); el Ministerio de Educación y Sanidad (en Río de Janeiro); la residencia del presidente Kubitschek en Pampulha; y, en Brasilia, el complejo del Congreso Nacional, la Catedral y el Palacio de la Alborada, por ejemplo, están ahí para instruirnos.




Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi.


Vía: Wikipedia